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  21 de agosto de 2008
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Regulaciones Internacionales en el Contexto de la Socioeconomía Solidaria en la Era de la Globalización
Yoko Kitazawa, Octubre de 2003

Desde que cayera el sistema económico socialista, no ha surgido ninguna alternativa a la economía de mercado que impera actualmente en el mundo. Cuando Ronald Reagan y Margaret Thatcher accedieron al poder a comienzos de los 80, los líderes de esta "Alianza Sagrada Anglosajona" comenzaron a aplicar políticas económicas neoliberales en sus propios países. De esta forma, se redujo drásticamente el gasto gubernamental, se privatizaron la mayoría de las empresas estatales y los servicios públicos y se introdujo la doctrina de que "todo viene determinado por el libre mercado".

En el mismo periodo, el FMI y el Banco Mundial comenzaron a introducir de forma uniforme el "programa de ajuste estructural" en los países en desarrollo con el pretexto de "remediar" la crisis de la deuda. El programa de ajuste estructural equivalía aproximadamente a la política aplicada por Reagan y Thatcher durante el neoliberalismo.

Los resultados de la globalización neoliberal se dejan ver por ejemplo, en el hecho de que los bienes de Bill Gates superan la suma del PIB de los 49 países menos desarrollados (PMD). La población total de todos estos países asciende a unos 600 millones de personas. Las ventas anuales de empresas como General Motors, Wal-Mart, Exxon-Mobile, Ford y Daimler-Chrysler también superan la suma del PIB de los PMD. Cada minuto, cruzan las fronteras mundiales dos billones de dólares procedentes de la especulación, con las importantes consecuencias que ello acarrea para las economías nacionales, especialmente las de los países pobres. La globalización neoliberal ha convertido el mundo en un enorme casino.

La brecha es desproporcionada y la gente ha comenzado a decir "NO" a la globalización.

 

Desde que las empresas transnacionales (ETN) han pasado a ser monopolios mundiales, es imposible acariciar la idea de que el mundo de hoy pueda estar regulado por la mano invisible de Adam Smith, como en los inicios del capitalismo.

Entretanto, Naciones Unidas ha celebrado una serie de conferencias mundiales centradas en aspectos de escala global como la infancia, el medioambiente, los derechos humanos, la población, el desarrollo social, la mujer, el hábitat y la educación y todos los países miembros se han comprometido a alcanzar estas metas que ellos mismos se han impuesto. Finalmente, en mayo de 2000, la ONU celebró la Cumbre del Milenio, durante la cual se adoptaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con el fin de que en 2015 se reduzca a la mitad el número de personas que viven en la extrema pobreza.

Sin embargo, la ONU no está cumpliendo estos objetivos. Aunque las resoluciones se adoptaron por consenso, la ONU no tiene un poder vinculante sobre sus miembros. Las resoluciones de la ONU podrían convertirse en armas que la sociedad civil esgrimiera ante los propios gobiernos y organizaciones internacionales que las acordaron y se comprometieron a cumplirlas. Pero su función no va más allá.

Entonces, ¿dónde encontrar una alternativa al sistema actual? Una alternativa que no sea teórica, sino que se aplique a la vida diaria de las personas y las comunidades.

Mientras las ETN tratan de maximizar sus beneficios, existen otras actividades económicas como las cooperativas, las mutualidades y las ONG. Las actividades económicas basadas en la solidaridad deben tener en cuenta la protección del medio ambiente y los derechos humanos, así como el trabajo no remunerado de la mujer. Un ejemplo de ello son los microcréditos y los proyectos de moneda social. En los gobiernos centrales y también locales, comienza a dejarse ver un cierto compromiso para alcanzar una democracia participativa que comparta el poder con los ciudadanos, como en los proyectos presupuestarios participativos.

En el plano internacional, somos testigos del auge del comercio justo y la cooperación Norte-Sur para el desarrollo internacional en las ONG.

Estas piezas de la socioeconomía solidaria no deberían funcionar a gran escala sino que deberían mantener su dimensión humana, ya que la socioeconomía solidaria sólo es posible si existe una confianza entre las personas que participan en ella. A su vez, las distintas unidades se pueden relacionar en forma de redes flexibles a nivel nacional, regional y mundial.

¿Es posible destruir la economía de mercado globalizada y simplemente sustituirla por la mencionada socioeconomía solidaria? La respuesta, sencillamente es NO.

Por ejemplo, las ETN no pueden desaparecer en pos de las cooperativas, los dólares no pueden sustituirse por la moneda social y los bancos comerciales no pueden convertirse en microcréditos. Todo el comercio exterior no puede sustituirse por el comercio justo.

Sin embargo, sí debemos controlar los incontables excesos y las actividades especulativas de las ETN, así como la economía de mercado que busca obtener los máximos beneficios. Debemos imponernos frente a la explotación de los trabajadores, la destrucción desenfrenada del medioambiente, el dominio económico y político de las ETN y la concentración de poder, decisiones y funciones en manos de pequeñas élites. Este control sólo puede ser ejercido si promocionamos la socioeconomía solidaria a nivel local, nacional, regional y mundial.

La Economía Basada en la Solidaridad debe enfrentarse a la Globalización Neoliberal a Escala Mundial

A partir de noviembre de 1999 en Seattle, se han ido sucediendo una serie de grandes manifestaciones en los lugares donde se han celebrado reuniones al más alto nivel. Los manifestantes protestan contra organizaciones internacionales como la OMC, el FMI, el Banco Mundial y los líderes del G8 que controlan estas instituciones, así como contra las ETN, verdaderas beneficiarias de la globalización neoliberal. Los manifestantes defienden que "las personas están antes que los beneficios" y que "otro mundo es posible". También se ha puesto en marcha una campaña internacional para que se condone la deuda a los países pobres y para que se aplique un impuesto sobre las transacciones en el mercado de divisas (ITD) que ayude a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Desde enero de 2001, se han celebrado grandes encuentros anuales del Foro Social Mundial en Porto Alegre, Brasil, como contraposición al Foro Económico Mundial de los ejecutivos neoliberales de las ETN de Davos, Suiza.

La socioeconomía solidaria también debe enfrentarse a la tarea de luchar contra la globalización neoliberal. Si una actividad realizada por una cooperativa infringe los acuerdos de la OMC y su junta dictamina que se ha producido una infracción, las actividades de la cooperativa deben cesar. Si el FMI y el Banco Mundial siguen imponiendo sus programas de ajuste estructural (PAE) y sus Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza (DERP) en los países en desarrollo, las actividades de la socioeconomía solidaria se verán obstaculizadas de raíz y los proyectos de presupuestos participativos en los gobiernos locales quedarán bloqueados. Si esos dos billones de dólares de dinero especulativo siguen circulando por el mundo, será difícil utilizar microcréditos y realizar proyectos de moneda social. Como vimos en la crisis financiera de Asia en 1997, estos flujos monetarios pueden ser el origen de una ola de desempleo y pobreza a gran escala.

Concluyo que la socioeconomía solidaria es un paradigma económico nuevo, integrado, amplio y convergente que implica la combinación de actividades económicas básicas, enfoques participativos en los gobiernos locales y nacionales y acciones globales frente a la globalización neoliberal que movilicen grandes masas de gente.

Convocatoria de una Reunión Preparatoria sobre las Regulaciones Internacionales en el Contexto de la Economía Basada en la Solidaridad en la Era de la Globalización

En 1999, la Fundación Charles Leopold Mayer para el Progreso del Hombre convocó la organización de una Alianza para un Mundo Responsable, Plural y Solidario. La Alianza se apoya en cuatro polos: Gobernanza y Ciudadanía; Socioeconomía solidaria; el Ser Humano y la Biosfera y; los Valores, la Educación y la Cultura.

Cada polo tiene entre 10 y 15 subtemas. Entre los años 1999 y 2001, se llevaron a cabo más de 60 talleres relacionados con cada uno de los subtemas.

En diciembre de 2001, la Fundación organizó la Asamblea de Ciudadanos del Mundo en Lille, Francia, basándose en los resultados cosechados en los talleres de los dos años anteriores, reuniendo a 400 participantes. La Asamblea adoptó la Carta de las Responsabilidades Humanas, que los ciudadanos del mundo deberían acoger junto con otros documentos ya existentes como la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, supuestamente cumplidas por todos los estados.

El taller sobre Regulaciones Internacionales, que se celebró en el contexto de la socioeconomía solidaria, corresponde al polo de la Socioeconomía solidaria.

Actualmente, la economía de mercado domina el mundo. La globalización neoliberal se ha convertido en la principal corriente, creando enormes diferencias entre ricos y pobres.

Frente a esta globalización de la economía de mercado que pretende obtener los máximos beneficios, la socioeconomía solidaria debe realizar sus actividades económicas tratando de lograr la solidaridad entre los pueblos.

Antes de la Asamblea de Lille, en junio de 2001, se organizó un taller en Findhorn, Escocia, para reflexionar, estimular y sintetizar los resultados de 15 talleres que se habían realizado a lo largo de los dos años anteriores sobre 14 temas. Los temas de los talleres fueron: "Trabajo, Empleo y Actividad", "Empresas y Solidaridad", "Producción, Inversión y Tecnología", "Consumo Ético", "Políticas Fiscales y Bienestar Social", "Economía Solidaria", "Desarrollo Sostenible", "Moneda Social", "Deuda y Ajustes Estructurales", "Comercio Justo", "Comercio Internacional y la OMC", "Políticas Económicas", "Mujer y Economía".

Ya se han organizado actividades para construir una socioeconomía solidaria por parte de personas individuales, comunidades, gobiernos locales y también a nivel global. Sin embargo, si las instituciones internacionales como la OMC, el FMI y el Banco Mundial, que promueven la globalización neoliberal, imponen sus políticas y si las CTN realizan actividades irresponsables, los frutos de la economía solidaria podrían evaporarse.

Durante la Asamblea de Lille, los participantes en los talleres dedicados a la socioeconomía solidaria se reunieron para decidir cómo llevar a cabo un trabajo de seguimiento. Acordaron que debería iniciarse un nuevo taller sobre Regulaciones Internacionales en el contexto de la socioeconomía solidaria. Los talleres tratarían temas como la condonación de la deuda, la introducción de un impuesto de transacción de divisas, los PAE/DERP del FMI y el Banco Mundial, el principio de libre comercio de la OMC, los códigos de conducta para las CTN y la interrelación entre las regulaciones internacionales y la socioeconomía solidaria. Hasta entonces, las acciones sobre las regulaciones internacionales, es decir, el reto frente a la globalización neoliberal, no se había considerado una pieza en la construcción de la socioeconomía solidaria.

Éste puede ser el primer intento para lograr un diálogo entre quienes trabajan por la socioeconomía solidaria y quienes luchan frente a la globalización neoliberal. La reunión preparatoria que se celebrará en Tokio del 9 al 10 de octubre sobre Regulaciones Internacionales en el contexto de la Socioeconomía solidaria en la era de la Globalización Neoliberal es la ocasión.

Yoko Kitazawa, Octubre de 2003

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